RICARDO MONREAL, EN LA LÍNEA DE SALIDA RUMBO AL 2024

Su perfil político conciliador lo llevó a tener en sus manos la reelección como senador y a construir el andamiaje para la candidatura presidencial propia o del proyecto 4T 

RICARDO MONREAL, EN LA LÍNEA DE SALIDA RUMBO AL 2024 

En Morena la carrera por la sucesión presidencial pasa por el Senado de la República; Ricardo Monreal es un activo de ese partido, pero, sobre todo, un operador confiable para el presidente Andrés Manuel López Obrador. 

Desde el poder legislativo su contribución es la de sacar adelante las transformaciones legislativas propuestas desde Palacio Nacional, llevar a puerto las encomiendas, aunque por momentos algunas sean verdaderas tempestades que ponen a prueba sus cualidades conciliatorias. Enmarcado en la historia, parecen algunos olvidar que la izquierda fuerte que hoy se vive en el país, en gran parte se debe a Ricardo Monreal, político zacatecano quien en 1998 decide dar un salto al vacío y migrar del fuerte PRI a la incipiente izquierda del PRD. Primer gobernador en ganar una elección para el PRD, se convierte en el brazo fuerte de las izquierdas en el país. Años más tarde, en la sucesión de la gubernatura en su natal Zacatecas, refrenda su triunfo al colocar en la silla gubernamental a Amalia García, mujer surgida desde las filas de la izquierda nacional. Monreal ha sido todo en su trayectoria política. Migra al entonces Distrito Federal y junto a López Obrador construye los cimientos de la actual 4T. Fue jefe delegacional, diputado federal, líder en los partidos de izquierda, cuando pretendió la segunda gubernatura en su currículum, la de la Ciudad de México, el amigo le pide reforzar el Senado, queda Claudia Sheinbaum en la gubernatura y Monreal pasa a coordinar los grupos de izquierda, los propios de Morena y los aliados de otros partidos. 

Amigo de Alberto Anaya y con cercanía en otras fuerzas políticas, para Monreal no ha sido difícil conciliar a propios y extraños, incluso, respetando a la oposición cuando les asiste la razón, dando muestras del oficio político construido en la trinchera. 

Leal al amigo con quien ha transitado desde hace casi 5 lustros, juntos edificaron la visión de la izquierda que hoy gobierna. 

SIN EL FÉRREO LIDERAZGO DEL PRESIDENTE EN EL 2024, MORENA NECESITARÁ DE COHESIÓN, DE QUIEN AGLUTINE Y SUME FRENTE A LOS INTERESES DE GRUPO QUE EJERCERÁN FUERZA CENTRÍFUGA AL INTERIOR DEL PARTIDO, DESDE SU TRINCHERA, EL LIDERAZGO DEL PARTIDO O ENCABEZANDO LA CANDIDATURA PRESIDENCIAL, MONREAL PUEDE LOGRARLO PUES SABE HACERLO 

Con antecedentes del PRI, su perfil lo convierte en moderado en cuanto a la visión de Estado, eso le atrae simpatías de propios y miembros de la oposición, quienes saben es confiable a la hora de signar acuerdos, quien los respeta y cumple. El futuro de Ricardo pasa por su natal Zacatecas y el eventual triunfo de su hermano en la gubernatura, donde, hasta las mediciones más recientes de Demoscopia Digital, la candidatura de David va viento en popa. Ya figura entre los presidenciales, su fuerza está en el Senado y el liderazgo democrático que ejerce entre los senadores morenos, la capacidad de acuerdos con las fracciones afines y su fortaleza conciliadora con los opositores.

El presidente sabe que tiene en Ricardo a un operador innato, a un político confiable y un amigo quien se ha disciplinado aún en los momentos más críticos de la toma de decisiones para el tabasqueño. 

Sin el férreo liderazgo del presidente en el 2024, Morena necesitará de cohesión, de quien aglutine y sume frente a los intereses de grupo que ejercerán fuerza centrífuga al interior del partido, desde su trinchera, el liderazgo del partido o encabezando la candidatura presidencial, Monreal puede lograrlo pues sabe hacerlo. 

Polivalente, con grado de doctorado en derecho, entiende el lenguaje de los académicos, escritor aceptado y reconocido entre el gremio, escribe en diarios nacionales desde años atrás, sin que su ideología nuble su pluma, aunque siempre firme en la intención de sus palabras. 

Luego de la elección de junio 2021, el futuro de Monreal tomará rumbo, en sus manos tiene la reelección como senador o construir el andamiaje para la candidatura presidencial propia o del proyecto 4T. 

Claro, siempre es posible un enroque hacia dentro del gabinete donde reforzaría las áreas de gobernabilidad, política, seguridad y otras afines a su perfil de político recio, pero de construcción de acuerdos, duro con mano suave, con mente aguda y el humor fino del político forjado sin improvisaciones. 

Luego de la elección, el presidente necesitará constructores de puentes hacia dentro y fuera de su partido, con el sector privado, los gobiernos estatales y los grupos de poder social; en Monreal tiene a un operador probado y de resultados, a quien conoce desde más de dos décadas y media y con quien ha transitado por aguas mansas y turbulentas tormentas; el que le ha acompañado en la soledad de la derrota y el bullicio de los triunfos. 

A 80 días de la elección, Monreal está en la línea de salida rumbo al 2024, sería un desperdicio marginar sus cualidades, Morena lo necesita para lo que sigue.